No son necesarios
los suplementos cuando un perro recibe una dieta completa
y balanceada, salvo que el veterinario especifique lo
contrario.
La leche es un alimento y no reemplaza al agua. Como
alimento, la leche es incompleta y no suministra una
dieta balanceada. Puede ser útil como un premio
para algunos perros, sin embargo, algunos pueden no
tolerar grandes cantidades de leche. La leche contiene
lactosa, que necesita a la enzima lactasa para su descomposición
en el sistema intestinal. Si el sistema intestinal no
contiene suficiente lactasa, un alto consumo de nivel
de lactosa puede causar diarrea en algunas mascotas.
El consumo reiterado de huevos crudos en una dieta
para perros puede causar deficiencia en la vitamina
biotina. Los huevos blancos crudos contienen avidina,
una enzima que inhibe a la biotina (lo que impide
la absorción en el cuerpo). Los síntomas
de la deficiencia de biotina se manifiestan con la
dermatítis (inflamación de la piel),
pérdida del pelo y retardo en el desarrollo.
Algunos pescados crudos pueden provocar deficiencia
de la tiamina. Los síntomas de la deficiencia
de la tiamina se manifiestan en la anorexia (pérdida
completa de apetito), postura inadecuada, debilidad,
ataques, y hasta la muerte. No se recomienda agregar
en forma reiterada pescado crudo a la dieta de un
gato.
Los restos de comida tampoco proporcionan una dieta
balanceada para los perros. Teóricamente no
se deberían suministrar estos restos de comida.
Los dueños que le suministran restos de comida
no deberían darle más del 10 por ciento
de la ingesta diaria de alimentos del animal.
Aunque los perros disfrutan de la carne, no es una
dieta balanceada. La carne cruda puede contener parásitos
y la carne cocida puede contener mucha grasa y no
cuenta con un equilibrio adecuado de nutrientes.
El hígado crudo, suministrado diariamente
en grandes cantidades, puede causar una intoxicación
de la Vitamina A en los perros. Esto realmente sucede
si a este alimento se le suma con una dieta completa
y balanceada que ya contiene bastante Vitamina A.
No le debería ofrecer a los perros huesos
pequeños blandos (de cerdo o pollo), porque
se pueden astillar y quedar alojados en la boca o
garganta.