Es
importante mencionar que las mascotas tienen sistemas
digestivos delicados y resienten con facilidad
los cambios de alimentación. Cuando hay
un cambio de alimentación, éste
debe ser de manera gradual para evitar que se
suelte del estómago (diarrea médica)
La forma más adecuada es cambiar poco
a poco el alimento nuevo con el anterior, para
que en un periodo de 10 días la mascota
ya esté comiendo el nuevo alimento y
así no se resienta del estómago.